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Show 118 Si se Ye en el mismo gorogllfico el mkmo Iugar despues de cieu aiios de pr,r gl'imwion, se cncncutra el ceno torcido de Oulhuacan y junto a. el al r y on el fmbolo mi mode una c:tbcza verde de ave; yen la tira el rey de Onlllua.can e ve en es:t misma ultima epoca. tcniendo por gerogHfico una c::tbeza de f:.ti sa.n. Esto sc xpli a, 6 porque los dos reyes de Oulhuacan en ln dos t:-tncia de 1 s ::tzteca ten1::tn el mismo nombre; 6 lo que es mas proba.ble, que s61o sabf::tn y reconlaban cl del rey de Cullmacan en su ultinm e. ·tan cia, y lo nsaron l)ara oxpresar en Ia pri mm·a sn propia servidumbre y cl dominio de lo · enlhua. En cnanto a los uombres, no hay duda que el clc l:t mnjcr 6rcin a. cs Quet~alma .. El del reyes, segun Ia tmdicion, Coxcox: el Sr. Ramfrez lo mncla en la e.·plicacion de la tim, en Ooxoc. I.1o eierto e. qnc faisan sc dice coxol-i. E l grnpo inferior qnc rcpresenta a un hombre acosta<lo en una ca.noa qnc RC b lltH.l c, cs cicrtamente el gerogllfico de aqnelh ru:'tnsion de los ::tzte ::t; y cs Atocolco, que quiere decir lngar en que se hundcn bs c:tnoas. J"o cs, pncs, Aztlan, como tantos han querido; pcro ta tllpoco, como die el Sr. Ramfr('z, hay que buscar ellugar de Aztlan en el !ago de Olw.lco, porque ya couocemos sn ubicacion en el l:tgo de Mexticacan sobr 1:1 costa, ~t los 22°. llay a,demas, n contm de csta nueva opinion del Sr. R::tm frez, una pruc ba. i ndiscntible que no debo calla.r: ten go 11 mi col ccion ht pintura gcroglffic:t original en papel de maguey, de lo~ antiguos pueblos d 'l lago de Oltalco, dcsde el mismo Chalco hast~t Ooa.tlinchan, y de Oullnmcan hasta Mexicaltzinco, y no sc encnentra alii {t Aztlan, el cnal, siqnicm por su importa.ncia bist6rica, no ltabrfa sido posible que se suprimiem. E. de crccr. e qnc brgo t iempo momron los aztcca en Atocolco, puel::.l de stc Ingar comicnzan do nuevo. u viaJe, y lo ponen como principio de sn per griuacion. Parcce por las indic~teionos crono16gicas de ]a pintnra, que e tnYicron en 61 por lo m6nos descle el aiio 908 al 9GO. Vivfan snjeto a Cnlltna.can, y su espfritu independi ute clebfa fingir Ull nuevo prodigio del cil'\lo para salir de Ia survidumbre. Ya 110 habl6 el dios en sueiios al sacerdote, ·omo en Tzintzuntzn.n y en Malinalco; fne tlll::t ave que les decia tihHi, v{tmonoR. La oy6 Huitziton, cl sacerdote que llevabn. el uombre del dios; y se lo comnnico a Tecp{ttzin, que qniere tlecir el seiior tlel]Jalcwio, el j efe de la tribu: lo que bace suponer que los azteca babla11 dejauo el poder teocratico y tenfau nn j efe civ il, y lmce sospecbar que el acenlocio invent6 cst~t f{tbul::t pam rccobnu· el peeler con la uueva emigrn, ciou. El I uoblo fne lleva,do {t oir el p{Ljaro, y oyeuclole cantar t'ilttti, v{tmonos, cwp1 cncli6 de nuevo su pcrcgriuacion. E ·M.n en 1:1 pin tum las t ribus percgrinn,s, represent n,cla cada una porIa figma de tm hombre con el geroglffico respective en Ia cabeza. Y aq ni es 119 la oport~niclacl de explicar estas peregriuacioues que aparecen sirnulUiueas en las pt.nturas, Y que por la hi storia sabemos que no lo fu eron. Esta simultauet. dad de peregrinacioues se observa en los di versos geroglfficos. As1 e~1 el c6chce de Mr. Aul)iu, se poncn ocbo sfmbolos de cctlli, casa, para sigmficar que fu~ron ocbo las tribus emigmntes, cuyos nombres, segun el iuteiyrete mexwano del geroglf:fico, eran : lmcxotzinca, cltalca., xocltimilca cmtlalluaca, malinalca, cllichimeca, tepaneca y matlatzinca. En el mism~ geroglfllco, los j efes percgl'inos que llevan al dios, sou: Ctta1thc6httatl, .A.panecatl, Tezcacoatl y Chi11utlmct. La separacion de hts t l'ibus se rcprcseuta en el, con la fabula del arbol que se quebr6, la que cl interprete mexicano explica de la siguieute manem: "Aqui se balla escrita la relacion de c6mo vinieron los mexicanos del .Iugar llamado Aztlan. Salieron de en medic del agna ( wnepantla) cuatro barrios 6 familias. Para verificar esto se valierou de c~noas ( cwaltica ), en uonde metieron to do lo uecesario, ; llegaron al paraae llamado Qttinchtwya oztoc (cueva 6 Ingar de la primera partida, a.Jzamiento 6 emigracion). Salieron ya ocbo barrios. El primero, el de los hucxotzincas; el segundo, el de los chalcas; el tercero, el ue los xochimilcas; el cuarto, cl de los de Ouitlalmac; el quinto, el de los de 1\'falinalco; cl sexto, el de los chicllimccas; el setimo, de los tepanecas; y el octavo, de los matlatzinca . Habien<lo llegado a Oolhuacan, y permaneeido algun tiempo en el, coweuzaron a prepararse p~tra seguir sn viaje. Visto· esto por los Labitantcs de allf, so dirigieron {t los que acababan de pasar de Aztlao, y dijerou: "Sei.iorcs y caballeros nuestros, i ad6nde os dirigfs f: " uosotros cstamos clispuestos a acompaii.aros." Los aztecas contestaron: "&Adonde os podrcmos llcvarf" Los ocho barrios dijeron: "Nada impor" ta: os acompai.iaremos; ireis con nosotros." ''Vamos pues," dijeron ent6nces los aztccas. Salicron de Oolhuacan, y desdc aUf llevaron cargando al diablo a quien adoraban en Huitzilopoctli. Entre todos venfa una mujer llamada Cbimalma., que la trafan de Aztlau: y pasando por cuatro partes, continuaron su marcba. En un 1Jeclernal, salieron de Oulbuacan cuatro j efes cargaudo al diablo ( H1titzilopochtU}. EI primero se llama Quauhcouatl, el segundo Apanecatl, el tercero Tezcacouacatl y el cuarto una· mujer nombracla Cbimalman ." "Luego que llegaron al pie de un arbol, se sentaron allf; y como era muy grueso dicho arl>ol, erigicron junto {t 61 un altar en domle colocaron ~Ll diablo (Huitzilopochtli). HecLo esto, tomaron Sll provision. Mas al ir a comer, repentinamente se quebro sobre ellos (ni mipcm) el arbol. Asustados de este acontecimiento, dejaron b comida y por mucho tiempo estuvicron cabizbajos (totoloticatco). Despues los llarn6 el diablo (Huitzilopochtli), y les clijo: "Prevenitl {t, los ocbo barrios que os acompaiian, que uo pasen DURAN.-Tou. II.-AP. 16 |