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Show 46 valle, y que reohazando <l· los otomies, habfa penetrado basta Manherni, despues T6llan. Tenemos la historia, de los nonoalca de Cuauhtitlan en los Anales de este pueblo. En la epoca en que llegaron los chichimeoa, tenian aquellos su corte, en Quetzaltepec, y de all( fueron arrojados por estos, pues dice 1a, cr6nica que a ln, llegada de Ia nueva tribu pas6 su corte elrey Chicontonatiuh a Cuaubtitlan, ciudad que debi6 estar fundada desde antes pnes sc le llama a veces Huebucquauhtitlan. Estos chichimeca no eran los caca. zadores: los oazadores llegaron cuatro aiios despues, en 639, y ocuparon Ocotlipau, pueblo situado al Oriente de Cuauhtitlau y que hoy se llama Sa.nta B{trbam. Parece que esta fue por ent6nces Ia. unica invasion de los tlamintinomict. Los ohichimeca nalwas ocuparon el mismo auo {L Huehuetoca Mamaxhuaca.n. Desde ent6noes parecen confundirse conquistadores y conqnistados; y para evitar equivocacioues, los seguiremos llamando uonoalc:.t. Sus dominios se extendian por el Norte basta :1\'lnnhemi, que fue despues T6llan; y por el Sur basta el valle de Mexico, eu doncle penetraron fuudando el 9 calU,, 669, la hist6rica ciudad de Culhuacau. Esto prueba que la raza nahoa habia predominado en esa mezcle de tribus. En el alio 13 calli, 673, pas6 su corte a Huehuetoca elrey Chicontonatiuh, que rnuri6 alii despues de 65 aiios de reinado, en el ce tecpatl, 700. Lo sucedi6 Xiuhueltzin: ya habfan llegado los tolteca. La llegada de estos debfa variar por completo el clesti11o de aquella region. Ocupemonos de la peregrinacion de esa tribu prodigiosa. La primera or6nica que se di6 a Ia estampa sobre la peregrinaoion tolteca y genealogfa de sus reyes, fue la 1\::Ionarquia Indiana de Torquemada, eu el capitulo XIV dellibro I. La relaoion de Torquemada es diminuta, y no habla de las estancias de los emigrantes. Sahagun solameute nos 'dice el rumbo de su viaje, equivocandolos con los nonoalca; de donde na-ci6 el lamentable error del Abate Brasseur. Ixtlilx6chitl se re:fiere a uua pintura acolhua, lo misrno que Torquemada. Yo tengo para mf, que este no vi6 tal pintura: a,oostumbraba copiar ala letra los manuscritos de otros, como hizo con Mendieta; yes de suponerse que otro vi6 la pintura y que de el copi6 la relaciou, acaso del P. Olmos que trat6 {t los pueblos acolhua uuo de los primm·os y vivio entre ellos. Ixtlilx6chit·l da pormenores del viaje tolteca y de la historia de Tollan; y en esto podemos llamarlo original, aunque en otros muchos puntos de historia antigua sigue a Torquemarla, y en la Oonquista a Gomara. Clavigero sigue a Torquemada y a Ixtlilx6chitl. Vetancourt no hizo mas que extractar a Torquemada. Veytia puso en mejor estilo los manuscritos de Ixtlilx6chitl, que sigui6 servilmente en su obra. De todas maneras resulta que el orfgen de estos re- 47 laios es una pintura acolhua. Si es Ia que marc6 Boturini en su Museo con el numero 1, parrafo 1?, y que lwy posee Mr. Aubin en Paris, no Io se; pero es probable. Me llama sin embargo Ia atencion, que el Sr. Ramfrez que conoci6 los manuscritos y pinturas de Mr. Aubin, y que copiab~ L todo lo interesante, ni siquiera dejase Uil apunte de esos anales. Eu el reino de Huehuetlapallan habfa uu seiiorfo llamaclo Tlachicatzin. Sus seiiores, Ohacaltzin y Tlacamfhtzin, se rebelaron contra el monarca tlapalteca; pero babiendo tenido mal exito, tnvieron que emigrar con sus pueblos. Los acompaiiaron otras cinco tribus, cuyos jefes eran: Ohecatl, Cohuatzon, Mazac6huatl, Tlapalhuitz y lluitz. Las relaciones nos presentan a estos jefes con clistintos nombres, a saber: Oeacatzin (y no Cecatzin como esta en el MS. sin duda por error de los copistas), Cohuatzin, Xiuhc6hnatl, Mezatzin (tal vez Mazatziu), Chalcatzin y Tlapalmetzin. Me inclino {t creer estos los verdaderos nombrcs, con las correcciones hechas entre parentesis. Oon ellos, y como supremo sacerdote, iba Huemae. No me persuaclo a crecr que fuese una simple rebeliou la causa del viaje. No solamente e~tas siete tribu s, qne supongo muy nnmerosas, sino otras muchas, como ya se ha visto, se derramarou bacia el Sur en la misma epoca. Esto acusa sin duda uu gran dcsastre, que por sn magnitud produjo la emigracion de numerosos pueblos de leogua nahoa 6 sus dialectos, y ]a destruccion y ruina del antiguo imperio. De onalquiera. ma ·nera que sea, parece que Ia guerra comenzad<t en el aiio ce accttl, 583, y que desde eut6nces hizo emigrar a las otras tribus, se prolongo por un tla,lzJilU 6 13 afios, al cabo de los cuales comenzaron su percgrinaciou los tolteca en el ce tecpatl, 596. Oontando sus anales <~esde el aiio de su salida, tomaron los tolteca por principia de su ciclo 6 xitthnwlJJilli el ce teclJCttl. Su retirada fue en son de gnerra. Lo demuestra,n, el voto que hicieron y cumplieron de no tener hijos dm·ante 23 aiios, y el constar en los ~males que basta el aiio 8 (watl 6 G03, continuaron combatienclo. En ese alio por fin, pudieron ya tranquilos ~Lsentarse en un sitio qne escogi6 Cea- · catzin, y al cual pusicron por nombre Tlapa.llanconco, 6 In. pequeiia Tlapallan, en recuerdo de la patria abandonada. N6tese que de su salida a la fundacion de su primera cindad, cuentau dos veces el curso de sus cuatro afios. La segunda ciuclad, la fnudan {tlos cuatro aiios siguientes el 11 tochtli 6 606. A los otros cuatro, cl om.e toclltli 6 610, fundaron ~ueyxaIlan por eleccion de Oohml.tzin. Las auteriores ciudacles no qucdaron abandonadas; deja ban alll a los que no pocU_an seguirlos:. estos, declicandose al cultivo de la tierra, porquc eran pueblos esencialmente agricultores, formaron sefiorios que quedaron como las piedras miliarias del camino de los tolteca. DURAN.-TO~[. IL-A.P. 7 |