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Show 100 la region t lapalteca,, en el terri torio de las siete gmndes ciudades, que fueron Ia magnHica, representacion de Ja, cultnra nahoa; y por eso los mexica, reclitmaban con justicia, climber salido de Ohicomoztoc. Segnn cl mismo c6clice Va,tica,no, los gniaba su caudillo JiuitziloJwchtli. i Cuando salieron de A ztlall , y q"c rmnbo tomaron ~ Que no salieron con los tolteca y dcmas tribus emigrantes, me parece ciorto, aun cuando reclamando ignal orfgen, n.parezcan hts otras en su compaiiia en los gerogllficos do la peregrinacion. Vemos que tomaron diverso rnmbo, pues mas :mdaces, pcnetraron en Micbmtcan. No bay razon para crem· que su peregrinacion t uviesc otro motivo que el derrumbamient o del imperio tlapalteca el afto ce acatl, 5 3. Podemos, pnes, fijar pa.ra su part ida esa fecba. Debemos no tar que Aztla.n so ballaba en ell ago de Mcxticacan: as£ es que, ostaban aco tumbrados {t vi vir en meclio de las agnas, causa determinante de sns estancias posteriorcs diferentes de las de las otras t ribus. Por eso os que, atravesando Xalixco bacia el Sur, se detuvieron en ellago de Ohapall ~t, en la isla, JYfexcalla que de ellos tom6 sn nombre. Sn camino natural em h(tcia el Micb n{tcau. Onalquiera que lo llaya recorrido, habr:1 visto que era. una la.rga sucesion de lagunas, de las cuales unas existen todavfa, como la de P [ttzcuaro, lade Onitzeo y lade Yuriria, y otras se hau secado convirtiendose en inmensos lla nos, como el del Ouatro . .ffira el terl'i tol'io propio para 1a manera de vi vir de los azteca. Raza diferente eu valor y en audacia, de las otr::ts percgrinantes, no debfa torcer camino por los obst:icnlos quo encontram, e inv::tdi6la region de los lagos. Dominaba ademas en ella el espfritu religioso, como no doruinaba en ningun otro pueblo: n.rrojados de la isla en que les bablaba su dios, Mexticacan, en clonde se oye d. Mexi, penctraron en el lago de Ollapalla para buscar un lugar propieio a su divinidad; y empujados por el t uruion que se desbordaba del Nor te, llega.ron a otm laguna, la de Patzcmtro en el Micbuacan. Oonforme est{t el c6dice Ramfrez, en que los azteca no peregrinaron con las otras tribus. Segun el, salieron primero los x uchimilca, quienes llegaron a nuestros lagos, y sin oposicion poblaron Ia laguna lu1cia el Sur. Poco despucs llegaron los chalca, se unieron a ellos, y se establ ecieron a orilbs de Ia laguna, dan dole su nom bre. Segun los An ales de Ouauhtitlan, en el afio 1103, ce acatl, baj aron de Xicco los cbalca a fundar su ciadad, bajo el mando de Acapol, mujer de Tetzcatzin hijo de Ohalcatzin. Despues de estos, llega ron los tepaneca, y poblaron en paz la parte occidental de la laguna, fun dan do la ciudacl de Atzcaputzalco. En seguida los acolbua ocuparon elresto de los lagos extendiendose por la parte orient al, Y fundaron a Texcoco. Ocupado el resto del valle por los chichimeca otras tribus pasaron por ent re las montafias nevadas del Popocatepetl ; • 101 el lxtacfbuat l, Y fnm·on u establecerse en Tlaxcalla, Ol10l6llan y H uexotzinco. Oulhuacan estaba funclado de antemano por los nonoalca-chichimeca. T~do esto acr0dita que los azteca fueron los ult imos en Ilegar, y que cammaron separaclos yon eli ·tinto rumbo que las otms tribns, p ues ya no hallarou Ingar ep que asentar c, y tu vieron que segnir percgrinando muchos alios. Segun el mismo cudice, los azteca tardaron t rescientos dos alios en llegar al valle. Esto concuerda con el geroglffico de Sigiienza, pucs en 61 cncontramos {L los aztcca ya en el vn.lle el af.io 908; si salieron de Aztlan hacia cl aiio ue 583 y percgrinaron 302 afios, lleg~u·on en 885, y 23 alios despues comenz6 la nueva peregrina.cion del geroglffico. En su viaje desde Aztlan, iban dctcniendosc y establecfan ciudades y sementeras ; y cuando las ab<mdonabau, clejaban a los enfcrmos, viejos y gente cansada,. Segun la cr6n imt, salieron de Aztlan con su <.l ias ITuitzilopochtloi 6 Mexi, y 6ste, por boca de los saccrdotes, les mandaba segnir adelante. Se ve que su organiz~Lcion era teocr{ttica, y que ol sacerdote disponfa la marcha suponiendola mandato del dios. Este no pmlo ser en un principia linitzilopoohtli, pues contestes ~\st{tn los testimon ies eu que fne uu caLHlillo que deificaron clespues. E l dios era JJfexi, el xiote del magney, dios de la religion primitiva cle las planta ·. No sabemos cnilcs fueron las primeras estancias de la t ribu peregrina, siuo solamente que estuvierou en el lago de Oltapalla, y que pcnetrando en el Michuiea,n, llegaron :i la laguna, de P{ttzcuaro. En este heoho est{m tambien contestcs las cronicas. E l c6clice Ramirez es terminante. Dice: "prosiguicnclo de esta suerte su vi: tjc, viuierou a salir a la provincia que se llama de Micltu{tean , que significa t ierra de los que poseen el pescado, por lo mucho que llay allf, donde ltallaron muy llermosas lagunas y frescnra ." Y no solamente lo dicen las tradiciones mexica, las mismas michuaca lo confirman. Larrea, en su Or6nica de :niichuaca,n, libro ya snmamente raro, dice que los tarascos conservaban un lienzo gcrogllfico de su viaje en el pueblo de Oucntacato, en el cnal coustaba que habian caminado con los mcxicaoos; y los da por primera patria a Obicomoztoc. No sc le ocultan las difcroncias de idioma y de ant igiiedacl, la t radicion de que los tecos fueron mas antiguos pobladores, y concluye que los azteca no fueron los prirneros sino los ultimos poblaclores del Mich u{tcan. Estas ideas no van del totlo clescaminauas, y no se cont radicen con la, t radiciou, si saben explicarso. Ya sea la fab ula de Munoz Camargo, relativa al balio, ya la de Larrea, referente {t la separacion de las tribns por manclnto del dios, y por el procligio del arbol que se derrumb6 con grande estruendo, es lo cierto que los t arascos reconocian el orfgen comun; pero, como ya lo hemos dicho, clebi6 ser la separacion de muchos siglos atras, segun 10' manifestaba ya la gran variacion |