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Show 508 rios y cantidad. .de papel y eo]_D~l y muchas pelotHlas de vlle 1 y muc'has oodornices, y juntamente mand6 fuesen ~os cantores die los temp los para que ba• lasen ean· n .de1alill12e de la piedra, Clirund(j) / ,viniese por el camino; que fuesen much(!)s .chocar· e·ros y representantes que viniesen baoiendo entremes y chocarrer£a y t rtthanerfas ddante }a piedra y }a festejasen y wlegraseo, OC>IDO a O@Sa divma que venia para ministerio divino. Llegados los que au ian de arras tar la piedra, que eran yndi0s ·sin numero, ios sacerdotes se vistieron sus ropas sacerCLotales y tC>maron aquel papel que auian lleuado y cubrieron toda 1a piedra con el: encensaronla muchas ve~es a la redonda, hacienda grandes . cerimonias y derramando sobre ella copal derretido y de aqucl ulle, j untamente matando de aquellas codorniccs y derramanclo La sangre dellas sabre la piedra. Los cantores empegaron a caultar cau tares placenteros y regocijados, y los truaililes !f r epresentantes su .entremeses y farsa s, y hacer muchas truanerias que mowian a risa y con ten to; y mientras esto se hacia, los xuchimileas ataron una gruesa soga y larga a la piedra, y otra los de Cuitlauae y otra los de Mizquic y otra los cle Culuacan y otra los de Iz.tapalapa y otra los de Mexicatzinco y otra los de Vitzilopochco, y la gente de cada pueblo animando, empe<;aron a tirar della con mucha vogeria y alarido, que lo ponian en el cielo; donde ,despucs de auer porfiacio mucho rato para querella arrancar de su lugar, 110 haciendo movimiento ninguno, todas las sogas se cortaron y rompieron, como i fuera de muy tierno algodon. Visto por los que tenian cargo de hacer lleuar aquella piedra, y por los canteros, mandaron dar noticia dello· a Mon.tegurna, el qual, oomo lo ¥i6, envi6 {t rogar al rey de Tezcuco le diese ayuda cle gente para poder traer aquella piedra, el qual se la di6; y hechas otro dia las mesmas .cerimonias por los sacerdotes, que el dia antes, tornaron a echar sogas nuevas todos los tezcucanos, con ellos, ala pi - -dra: empe((aron ala querer mover, y haciendole gran violencia con las palancas y sogas la movieron y llegaron con ella a Tla echua ·can, y descansando .alli, otro dia de manana empe<;6la gente a tra. tar de su officio y a atar sogas y a tafier caracoles y bocinas, y 1 De gomo. elastica; en mexi{)ano olli, y vulga.rmente, hule. 509 los sacerdotes a hace~ sus cerimol}ias, y los cantores a cantar y a matar muc~as cod~rmces, y empe<;aron a tirar de sus sogas, con ~ucho alan~o, hacu§ndole toda la violencia que pudieron; y estuu~ eron dos dl.aB, que no Ia pudieron menear de aquellugar, 1 y asi d~ce la y~tona, .que parecia auer ecbado raices muy hondas, que m memona hacw. de quererse menear, con hacella toda Ia violencia posible tantos y tan numerables yndios, antes bacia peda<;os las sagas muy gruesas; lo qual fue auisado a Monte9uma, y mand6 1 Dosdo nqui comien?.an los prodigios procurso N d , res do ltL ruina d 1 imperio me .·0 x1 ano. o sorpi·en oran a las por ·onns do modiana lectum, porquo los habran visto en mayor ntim_ero Y mas est.upendos en ~odasla.s histot·io.s de los pueblos antiguos y modemos, pronostlC:: muo culao;ndacles semeJo.nLes. Algunos se ban roenciouaclo en unn noto. ante · 1 · h 11 rJOr, Y e cur10so a. ar{L en Lucano (Pharsalia, Lib. I, p{vr. 28, edic. ism·d) ]a noticia de los estupeuclos que presagiaron la dostrn ccion do la Repftbli ca romana. Sobre toclo Julius Obsequens, on su fo.moso Prodigio?·um Libellus, lo dat·U. l1asta la sacicdacl cuantas pueda a~)eteccr, on toclo g6noro. Nada hay, por tanto, quo oxtraflar on la oredulidad do los me~ tcanos, menos cuando vemoA que un genio tan superior como ol de Machiavelo, decia: "Yo _no s6 ue d6n<lo proce~e; })6!'0 ello es quo se VO por los ~jemplo de Ins bistorias a~t• guas Y modern as, que Jmnas ha sob rcvenido uu acontocimionto huportanto on una "cmdad, 6 en un pais, quo no haya sido vatioinado 6 por adivinos 6 por revolaciones "6 a· · , ' ' por pro 1g10s, u otl"os fon6m no celeste ." (Discoms sur Ia I Decade de Titc-Live I, ~(), tmd. de Perie. .)-El prod igio que nos ocupn. no hn sido peculiar {J. M6xico. Lo~ Objotos dotados do una inmensa gravedad y fuorzo. de inorcia se hall aron en toda partes Y en todos t iompos. Onando Tat·qu ino qui o trasladar las c tatnas ue los dioscs que ocupaban el Oapitolio, paro. construir el templo de J upiter, todas las divinidades fnet• on bastanto condescendentos y corteses para cedet· su puesto, con excepcion del cl io · T01·minu1J Y de Ia diosa J uventas que se obstinaron en conservar el suyo, si n respeto oi consideracion al padre do los diosos. (DJON. IlAUOAllNASUS nr, 09.- TJT. Liv. T, 55.) Todas las fuerzas de los vigot·osos soldados romo.nos no bastaron para mover un d6bil estandarto y J ar ln batalln o.l enemigo, que ostaba al frente; jn to costigo de 1a eleccion d l c6nsul hecha in tomar los au picio ; asi como tampoco hubo poder hnmano bastanto para arrnncar do Ia tiert'a la cabeza de una estatua ue A polo, desprendida por si sola, prodigio Lremendo quo anunciaba la muerte al c6nsnl Octavius y cuyo terror lo precipit6 al infel iz sncoso que torm in6 s.u vida. ( VALRit. MAxm.-IJictor. factor . memorabilium. ], 6. 10.)-Las noticias de nuestras i magen~s que nose dejan traB])Ort:u·, son incontables y vulgares on ambos cont inontes. A i comenz6 sus prodigiQ en M6xico la efig ie de Ia Virgen que Heman Oortes coloc6 en ol templo mayo t· cle los moxicnoos. Ouando estos quisieron quitarla de alii, di ce uno de sus historiadores-" no pndieron mover] a de su asien" to: ocJ:uibanle unns maromas ( cuordns grnesas) y tiraban do ell n.: otros la enlazabnn " con las cuerdas de los arcos y hacian fuerm para inclin arl a; y para quo vieran que ella " era la que poni a e fueno on lo. brazos do los cri tianos y daba a sus manos valor, do " suerte so les resisti6 6 hi zo, que u unos so lo pegaban a las maromas las manos, no "pudi6ndola desa i r, ino {L much a fuer?.a; {~ otros se Je entorpecian los uro.zos; u otros " so les entnmccian las pi ern as y caian por las grn.c1as abaxo tlcslomados y mal heridos." (;Fr.onENOrA. La milag?·osa invencion de un 1'/tesoro escondido, &c., cap. 5 .- 0 tsNrmo~, Disto'l'ia del p1·incipio y o1·igcn, progreaoa, &;c., de N-uestra Se11.orade los Remedios. Oap. 6, Torquomada, Medina y Oarrillo.) ' |