| OCR Text |
Show 238 me qu 'ra bueno que luego e haga Ia cstrena de nuestro te~- l qucstos hijo d 1 sol s an acri ficado , y para ello que convl-p o, Y · r ara una cosa de demo toda la tierra, porq ue no c u rc menos P ' tanta autoridad. Tlacaetell r pondi6: senor, la estrena y entrada del templo no se pued h acer t an pl .e t o, porquc faltan mu. chas cosas n cl que perfeccionar. Lo uno no ta acauada la J~ledra puntiaguda don<le an de . er chados lo::s qu :-lean de sacnfica~; ni stan acauados mucho de los bulto que and ser ornato y s~nificacion de nuestra. cerimonias: tampoco estf.\, acauado el e peJO ' I ' 1 rclumbraot que a de r prescntar cl.ol: tde quo t1 nos pena. de 'alo, senor, acauar, que tiempo ay para todo, Y • i quicr s Y cs tu voluniad, sacriHqucnsc eso. hijos d l sol, que no faltar{tn hombres para c trenar el tcmplo quando estuviese del todo acauado, porquc yo e pensado lo que de hoy masse a de haccr; Y lo que sc a de venir {L hacer tarde, vale mas que se haga desde luego, porque no a de c .. tar atenido nuc tro dios {t que e ofrezca ocasion de algun agrauio para ir {t la guerra, sino que e bu qu un c6m~do 1 Y un mere ado donde, como {t tal mercado, n.cuila n uc tro dtas con su excrcito {L comprar vitimas y gcnte que coma; Y que b~en, a £_como a boca de coma], 2 de por aqui cerca hallc sus tortilla cahentes quando quixere y c le antojare comer, y que nue tras gentes y cxercitos acudan {t estas ferias a comprar con • u sangre Y con Ia cau <(U y con su corac.;on y vida las piedra preeiosas Y e rneraldas y rubies y la pluma · ancha y relumbnwtcs, larcras Y bien puesta,, para l eruicio tlcl almirable Vitzilopochtli. Este tiangez Y mercado, digo yo Ttacaelel, que se l)onga en Tlaxcala y en Vexotzinco, y en Cholula y en Atlixco, y en rrliliuhquitepec y n Tecoac, porque si le poncmo- ma lc .. o como en Yopitzinco o en Mechoacan, 6 en ln. Gua t ca 6 junto a esa costa , que ya no son toda. u jetas, on prouincia muy rcmotas y no lo pod ran sufrir nuestro· exercito : c, co a muy lcxana, y de advertir que .A nue'tro dios no le on gratas ]a. carncs desas gentes barbaras, tienela en lugar rle pan ba<;o y duro, y como pan de abrido y sin sa- 1 I~~> docit·, lllt mcdio e6n10uo y o:xp dit;o. 2 MetMorn. vnlgn.r, (juin>l nte {t htf! locn ·iOIICK <;llHLO III\llllf! - ((, la rnano; a .1Jedi1' U(' boca. .. 239 <;on, porquo como digo, son de estrana lengua y barbam ·, y n i s~ra muy ac rtado que nuestro mercado y feria sea en estas seis cmdadc' que e nombrado; con vi ne 't auer, ~rlaxcala, v exotzingo, Oholula, Atli reo, Tliliuhquitep c y Tecoac, Ia gentc d lo qualos pueblos tcrna nuestro dios pot· pau caliente que acaua de alir ~el horno, blando y abroso. La causa es, porque esta.n cerca, aquf JUnto, que no abr{tn id nuestras gente quando luego vue! van con la presa, lo. qualcs ventlr{m calientes, hirvicndo y tcncllo an nnes~ ro soldado ' en lugar de como qui n se va {t olgar 6 {L ca<;a, y a d.e sere t.a guerra de tal suertc, qne no pretendamos de truillos ' smo que stempr ·. e estc n pic, para QUE cada y quando qu quera-mosy nuestro dios qui ra com r y olgarse, acudamos alli como quien va al mercado {t mercar de comer, y para esto clebes mandar, poderoso senor, juntar tus grande , y que, c haga con con cjo y parccer de todos. CAPiTULO XXIX. Dol ~~ll::IOjo quo 1::10 tuv~ onL•·o olr y y sus gmndoH, sobr Ia porpotuu guorn1 qu con Ll'~ Ilnxcaln, V xotr.mco. y _'holula, ALlixco y T coac y contrrt 'l'liliuhquHopo. sn nnm <l L ll r, parn Lnwr 1ndJOH nl Rltet'i fieio on 1m< ROIOJt idad H y pnrtt oxoJ·oiiurso lo!l Roltlo.flos 6 hijOk d gntnCic!i. · · Despu :s que TLaweLd era VJ ~o y no podia ya it· {t la guerra, uunque su con cjo en lla era 1 prcncipal, cli6 en 'n<;al~ar y honrar las co:sas de los Jio e y en qu · muy c1 menudo so sacrificascn hombres, y tambicn porque auian gustado de la earn humana que rnuy frequentemente la comian, y lo que rna camino trac, es eJ er per uadido y alumbrado 6 ce()'ado del demonio para invcntar mil gcn 'ro de crueldade y muorte , como dex6 ordenada antes que murie c, y ra tan ·eguido y creido .u con ejo, qu · no se hncia ma de lo q ucl de cia y ordenaua; y asi ponicndo en platica 1d · rey Monte9uuuz lo que en cl cap(tulo pu ado empc~amos a propo~ ner, sobre que se ordcna c c6mo los dioses fuesen seruidos con sa. crificios de hombres, con la frequencia necesaria, y quP- uviese |